Manuel Vidal, un afamado pintor nado en Boente

En 1945 naceu en Boente Manuel Vidal González, marchou de neno cos seus pais para Barcelona e dende finais dos anos 50 vive en Ourense. Para ubicalo: seu pai foi “Juan Vidal Sánchez, fillo de Maripepa do Crego, irmán de Mercedes Vidal Sánchez, muller de José López Agra, o que tiña o aserradero, a carón da igrexa da Castañeda.”

Compartimos hoxe un vídeo de 6 minutos grabado por Salomé Caamaño Cives con motivo da exposición “Oficio e Arte” (do 16 de marzo ao 7 de maio de 2023) no Centro Cultural Marcos Valcarcel, de Ourense

Así mesmo reproducimos íntegra a súa biografía escrita en 2004 por Xavier Limia de Gardón (profesor o crítico da Historia da Arte, escritor e conferenciante):

‘Manuel Vidal”, el artista, Manuel Vidal González el hombre. Su firma directa, en segura caligrafía, dice de su persona. Su rúbrica habla, afirmándose, al pie de sus obras, con voluntad realista. Con Manolo se parte del ser, en una ontología de la vida: desde ella se halla su arte

LOS CAMINOS PRIMEROS DE LA VIDA

Nació Manuel en el territorio de Arzúa, provincia de A Coruña, en las tierras de la parroquia de Santiago de Boente, por las que atraviesa el “Camino de Santiago”. Es Boente lugar celebrado por su agua fresca y con fama de milagrera en la fuente de A Saleta, al lado de la que pasan los peregrinos hacia Boente de Baixo, en dónde se halla la iglesia parroquial de tres relojes, en cuya pila bautismal se cristianiza el niño Manuel el año 1945. En este origen hay como un premonición del destino, que teje la tela del futuro artista, pues si de una parte su arte refleja una gran preocupación por la precisión -base del control del tiempo-. de otra parte. con sus padres, comenzará un peregrinaje que le lleva a Cataluña, en los primeros y decisivos años de su vida.

En efecto, debido a la profesión de ferroviario del cabeza de familia, se trasladan a la importante ciudad catalana de Vic (Barcelona), dónde vivirá los años de infancia en un medio ajeno a Galicia, lo que dejará un poso decisivo en el futuro artista. En lo referente a los estudios se forma en el “Colegio del Sagrado Corazón”, dirigido por los Hermanos Maristas de la Enseñanza, en dónde comienza a destacar por sus notables condiciones para el dibujo, entrando con ocho años como alumno Pedro Punti Serra. Éste. gran dibujante, tenia además un obrador especializado en tallas religiosas. En este ambiente inicia Manuel su camino en el mundo del arte, que descubre desde la sensibilidad de sus progenitores y la enseñanza con los Maristas, Instituto religioso francés que desde Girona se extendió por España, siendo esta casa de Vic una de las más importantes de La Orden pues habla sido fundada en 1888 -tan sólo dos años después de aquella-, y era la sede del “juniorado’. Una de las características pedagógicas, que le ha dado justa fama, era el esmero en la caligrafía, que se aprecia aún en Vidal. La antigua ciudad episcopal de Vic, con sus notables retablos y pinturas góticas; la propia catedral, con pinturas murales de Sert, son el germen de la dedicación actual de Manuel Vidal a la restauración artística y a la pintura.

A finales de los años cincuenta su familia se traslada a Ourense, por cambio de destino de su progenitor, llegando a la ciudad gallega cuando ésta se convierte en el nuevo núcleo ferroviario de entrada al noroeste peninsular. En la ciudad de Santo Cristo, el puente y las Burgas -en la socorrida copla en la que se condensaba por estos años los ejes de la provinciana capital, continuará su Vida en adelante. haciendo los estudios de bachillerato, que compatibilizará con los de “dibujo técnico’.

LA FORMACIÓN ORENSANA

A comienzos de los años sesenta asiste a la Academia de D. Luis Fernández Pérez, ‘Xesta’ (+1969), discípulo del malogrado pintor de Esgos Ramón Parada Justel. pintor éste que Vidal ha estudiado, a través de las obras que se conservan de este artista de la ‘generación doliente’ en el Museo Arqueolóxico y de Bellas Artes de Ourense. En la Academia de D. Luis, en la que se enseñaba modelado, vaciado y adorno, entra Vidal para desarrollar su conocimiento del dibujo lineal con aquel, gran dibujante y maestro exigente, de gran fama en las décadas de los años cincuenta y sesenta, cómo continuador de Juan (+ 1944), su hermano, significativa figura de la Auria del primer tercio de siglo.

En esta pequeña ciudad del interior gallego hay, en estos años. un notable grupo de intelectuales, y artistas, a cuyo ámbito se acerca nuestro autor. Son aquellos Ramón Otero Pedrayo y Vicente Martínez-Risco Agúero, eximios intelectuales de la ‘Xeración Nós’. que tanta importancia han tenido tanto para la definición del pais gallego. En tomo a Risco se aglutina la ‘Peña de los Sabios’, grupo de jóvenes que. desde finales de la década de los años cuarenta. en determinados cafés, hacen de la tertulia ‘una isla en el duro desierto cultural de la autarquía- durante el Régimen dictatorial del General Franco. Hay artistas como Manuel Prego, Arturo Bailar y Antonio Failde, y, a veces, Celso Emilio Ferreiro, poeta de devoción para Vidal. Entre éstos hombres de letras dos hombres influyen de manera decisiva: Luis Vázquez Trabazo, abogado, escritor, periodista e critico de arte, y Segundo Alvarado Feijoo-Montenegro, jefe de programación de Radio Nacional, periodista y director teatral. El maestro Risco es el impulsor en el ámbito del grupo que bautizó cómo “os artistiñas” en el bar de O Tucho del Eirociño dos Cabaleiros, rebautizado como “O Volter” tras un comentario del sabio, y entre el que se encontraban, entre otros. artistas como José Luis de Dios, Xaime Quessada, Acisclo Manzano, y Manolo de Buciños.

Con éste último, escultor -y también con otro, Xosé Cid-, tendrá Vidal una relación entre el aprendizaje del oficio y la amistad, sobremanera con “Buciños”, del que era vecino en el bario de “a Ponte”, al que frecuenta en su estudio de la Rúa do Mercado. Por influencia suya, comienza a interesarse por esta actividad artística, que será el origen de esta vertiente profesional.

Poro la actividad profesional inicial de Manuel Vidal es en el ámbito de una agencia de publicidad, ‘Spacio”, interviniendo en el diseño de carteles y catálogos. De aqui pasa, como dibujante técnico, al estudio de arquitectos, siendo el principal en su formación el de Antonio Alés Reinléin, importante figura política en el Ourense de estos años. De gran importancia posterior en su “modus operandi” artistico referido a la elaboración espacial de sus cuadros, resueltas con una honda percepción técnica, aspecto a resaltar en el panorama artístico de las últimas décadas. Los viajes que hace a diversas ciudades españolas, y a Italia principalmente, para contemplar la obra de los grandes maestros del arte, le permiten ampliar su conocimiento plástico.

Paralelamente. dos hitos deben ser señalados. El primero se produce mediada la década de los años setenta, en 1977, año en el que pone taller de restauración de obras artísticas religiosas, tras el aprendizaje desde la obra de Tony Roth (Instituto Max Doerner de München Alemania), con Maria, su mujer, con la que se acaba de casar este mismo ano. Es el segundo su dedicación a la enseñanza cómo profesor de dibujo artístico (Verin, 1994-1996), y de óleo, desde 1996, en la “Escola de Artes e Oficios” de la Deputación de Ourense.

MANUEL VIDAL ARTISTA

En la década de los años setenta nuestro autor cambiará su “modus vivendi”, pasando a trabajar en su gran pasión: el arte. Así, desde 1972 comienza a practicar la pintura a ‘plein air’, saliendo en muchas ocasiones con su caballete a las calles y plazas, para pintar espacios y también a sus gentes: frecuentando también el campo en esta formación temática. Y técnica, pues practica de manera sistemática tanto el óleo como el pastel, el acrílico, las ceras, las plumillas, o el lápiz de grafito, con alguna incursión incluso en el grabado. La exposición que le sirve de presentación se produce en el Otoño de 1975, en el Liceo de Ourense: son veintidós óleos y ocho dibujos a plumilla, obras que lleva asimismo a la Galería Altamira de Pontevedra. Al año siguiente colgará en la Galería Souto, volviendo a ella en 1977, con treinta paisajes y dos retratos, uno de los cuáles es copia del que Parada Justel le hiciera a su madre, obra en la que se reconoce la maestría del gran pintor gallego. Su cuarta exposición en Ourense será en las dos salas del Museo Arqueoloxico, en la víspera del día de las ‘Letras Galegas’ de 1979, en las que cuelga treinta óleos.

Sale también a concursar en la Bienal Internacional de Pontevedra, siendo seleccionado en IIª y la IIIª , en los años 1976 y 1979. respectivamente. Este último año se presenta también al 1° Premio Nacional de Pintura de Pequeño Formato’, volviendo en 1982, para exponer con los demás participantes en la Galeria Arboreda de El Ferrol. Pero será en la segunda mitad de la década de los ochenta -en concreto en 1986-, cuando obtenga un primer premio, como cartelista, en el primer concurso de Cociña Galega, en Santiago.

Tras aquellas primeras exposiciones en Ourense y Pontevedra continúa su periplo gallego en Santiago en 1977 (Caixa de Aforros) y A Coruña (Galeria Ceiba), pasando después a Lugo en 1978 (sala del Banco de Crédito e Inversiones) y Vigo (Caja de Ahorros Municipal), con lo que se puede dar por concluida lo que puede considerarse su presentación al público de Galicia. Lo principal de su producción son óleos, completando las muestras con plumillas. En cuanto a la temática son paisajes del interior gallego, que muy pronto amplia con marinas, destacando, además, la poderosa presencia de la figura humana. Trapero Pardo (Lugo, 1979), a propósito de su segunda exposición en su ciudad constata como el artista posee ‘una técnica más segura … apoyada en un realismo notorio (con) cualidades estéticas que van más allá de la realidad para darles el sentido poético que hay en todas las cosas’. Jerónimo Navarro (1979) aprecia que ‘sus paisajes nos den la impresión de algo verdadero, y, sin embargo, superior a la cruda verdad, pues tienen una atmósfera semi romántica’, desde la mesura delicada del artista. Asi expone a continuación en A Coruña (Galeria Cabo), en 1980; y en la Galeria Souto de Ourense a finales de 1981. Alvarado destaca entonces su ‘trabajo honesto, serio y responsable, volcado en penetrar honda e inquisitivamente en la realidad gallega de nuestro entorno: en el inicio de los estudios sobre figura y, sobre todo, en ese trabajo paciente de alcanzar texturas a base de sucesivas capas de pintura’. De su calidad como retratista es el cuadro que hace del Rey D. Juan Carlos I° para el salón de sesiones del Ayuntamiento de Ourense en 1982.

En 1983 su principal exposición es la de la sala de la Caixa de Aforros de Vigo; y en 1984 en la Casa de Cultura de Ourense, llevando además su obra a la Galeria Catro de A Coruña y “S.M-” de Lugo. Cobra entonces fuerza una temática de tipo social, en lo exterior costumbrista, de la que son muestra obras tan significativas como “Monólogo do vello traballador” , que compra el Senador socialista Celso Montero. En 1985, producto de su relación con ‘Buciños”, comparte sala con él en la exposición de la Sociedad Artistico-Cultural de A Troya, presentándose ya sólo en la Galeria Itxaso de Zaragoza.

Monólogo do Vello Traballador
Vello cabilando), ól. 116 x 90 cm. obra de Manuel Vidal

Dos años después (1987) expone en Ourense, en la sala que la Caixa tenia en la Torre, en la que se presenta con pasteles, como ‘A praza do Ferro’. El pintor José Corral Díaz -en su crítica periodística que firma con el seudónimo de ‘Color Gris’• destaca que es una “exposición completa” de este “pintor de vivencias reflejadas”, “que se desenvuelve dentro de un impresionismo muy personal, portador de secuencias gratas”, “mensajes plásticos tocados o cargados con mucho oficio”. En 1989 vuelve ir a Vigo, a la sala de la Caixa de Aforros. Al año siguiente viaja a Valladolid (Caja España) y Oviedo (Galeria Vetusta), para concluir el año en Ourense en la Caixa, exponiendo en 1992 únicamente en la nueva Galería Marga Prada, para hacerlo en 1993 en la Caixa de Vigo y en la “Fundación Araguaney” de Santiago. En 1994 son Lugo (Circulo das Artes) y Vigo (El Rincón de los Artistas). En relación a ésta última, el artista presenta un cambio sustancial. al entrar en dialéctica con el “arte abstracto”, con obras como “Consigna postrmodernista*. Se confiesa entonces como “sumiso rebelde”, entendiendo por ello el respeto a la técnica, y a la experiencia plástica. Y sigue pintando obras de temática social, caso de “No pórtico da Catedral de Ourense”.

Debe llamarse la atención también en relación a otro aspecto, que puede ayudar a acercarse mejor a la personalidad del artista. Manuel Vidal como hombre de su tiempo abierto a otros circuitos artísticos, gusta de mostrar sus obras en las escasas galerías de las más importantes de villas, caso de las salas de la Caixa de Aforros de Galicia en Monforte (1982) o la de Caixa Ourense en O Barco (1985); y asimismo en “espacios de ambiente” con público accidental, ámbito de consolidado prestigio en el mundo artistico local orensano, caso del Café Estudio 34 (1985, 1991, 1996) o el Café Isaac (1995). En esta linea de presencia, debe entenderse su participación en exposiciones colectivas de carácter benéfico solidario, caso de la subasta para Unicef (Ourense, 1980), contra el Sida en la Galería Volter (Ourense. 1994) y en Caixa Galicia (2002), o en el Liceo, para ayuda del Asilo de Ancianos (1994), o más recientemente las de la “Cruz Roja” (2003), y contra el ‘Sida` (2002).

LOS AÑOS RECIENTES

En Octubre de 1997 son seleccionadas sus obras, entre las de otros pintores realistas españoles, para una muestra en Madrid, exponiendo en el Zayas Club. Y a finales del mismo año tiene otro importante reconocimiento de su camino artístico en su propia ciudad. En efecto. en la sala que el municipio tiene en el Museo expone una muestra» resumen de la trayectoria, con catálogo que prologa Segundo Alvarado, critico artístico que lo ha seguido desde sus comienzos. Una obra, basada en el “Cantar de los Cantares” -policromía sobre oro-, llama especialmente tanto por temática cómo por la técnica, en relación con su destacable faceta de restaurador del arte religioso desde el barrio de O Couto.

En 1998 va una vez más hacia las Rías Baixas exponiendo en Vigo en la sala de la Caixa, y en el 2000 se dirige tierra adentro hacia Lugo (Galeria Nova Rúa). Pero será la exposición que acometa a finales del 2001 en el antiguo ‘edificio Simeón” -hoy roacondicionado por la Deputación Provincial para Centro de Exposiciones y Conferencias-, su más importante cita expositiva de los últimos años, por la relevancia de esta sala institucional en la plaza orensana Con ella contribuyó a la puesta de largo de este centro, en los meses iniciales de su nacimiento. Una de sus últimas exposiciones individuales, hasta el momento de redactar estas lineas, ha sido la As Neves (Pontevedra), en los días finales de 2003 y primeros de 2004, hallándose inmerso desde su actividad de restaurador artistico y el diario contacto con alumnos y discípulos en las clases, en la preparación de una exposición en la ‘Casa de Galicia’ de Madrid

Hasta aqui esta suerte de síntesis del quehacer do Manolo Vidal en el amplio campo del arte. en el que ha dejado sus huellas diferenciadas partiendo de un hondo respeto a la tradición artistica, bases desde las que podemos percibir una voz de gran aliento, tal cómo se aprecia en cuadros como “Vencidos” o “La cena del Rey Baltasar”, todavía en elaboración en esta Primavera de 2004. El artista, comprometido con su arte porque gusta de comprometerse con la vida, es realista, pero con un realismo humanista de raiz vital lirica que, sin perderla, parece preferir en los últimos años temas de amplio espectro alegórico, tratados con un gran dominio de los planos y de la textura de la luz, al servicio de una idea, El Arte como signo, que manifiesta a los lados del Ser escondido. El milagro de la expresión que explícita la existencia y el cuerpo, en el que se encama el misterio. La poesía de Pablo Neruda y Miguel Hernández, de León Felipe y San Juan de la Cruz -además de La del mencionado Celso Emilio-, han sido en su caminar, mucho más que inspiración y aliento de su espíritu, de hondo sentir cristiano compatible en la estética con un ethos de hondo calado humanista, que están presentes en sus obras mientras traza perspectivas y matiza la panoplia cromática, desplegándolos ante nuestra sensibilidad con humildad (y magisterio), ofreciéndonos su camino del arte.

|Biografía de Manuel Vidal por Xavier Limia de Gardón
|Vídeo en youtube da exposición “Oficio e arte” por Salomé Caamaño Cives
|Blogue “Do gran ó pan” con varias entradas sobre Manuel Vidal e de onde se tomou a imaxe do cadro “Vello cabilando”
|Portafolio de Manuel Vidal

Milagre da Virxe do Carme en Lema

Nun libro que leva o título de “El Carmelo ilustrado con favores de la Reyna de los Ángeles, con indulgencias y privilegios, con tropheos y esclarecidas virtudes de sus hijos” aparece un relato dun feito que se sitúa en Lema de Arriba o 23 de maio de 1752. O autor é Francisco Colmenero e foi impreso en Valladolid, na imprenta de Athanasio e Antonio Figueroa no ano 1754. Este é o texto:

Socorre la Virgen Santíssima de el Carmen, a una Muger, que se hallaba desauciada.
En el lugar de Lema de Arriba, Anexo de la Villa de Arzúa, Arzobispado de Santiago, de el Reyno de Galicia, se hallaba Manuela Rivadulla, muger de Joseph de Golán, desauciada, en fuerza de un tumor fuertissimo, que se le avia apoderado de un pecho, y la cusaba mortales accidentes, y estando en este penoso ahogo en el dia veinte y dos de Julio de mil setencientos y quarenta y seis, estando presente el Señor don Joseph de Ponte, y Losada, Abad de dicha Feligresia, se le entregó a la mencionada enferma una Estampa de la Virgen Santissima de el Carmen, y se le encargo se encomendase a su Divina Magestad con viva Fe, y con ella clamó á la Divina Señora, patrocinandose con la Estampa referida; y en aquel mismo dia se le quitaron enteramente los dolores, que la ahogaban, y la tenian en los ultimos de su vida, y en breve tiempo quedó enteramente sana, con pasmo y admiración; todo lo qual lo depuso, ademar de ser notorio en estos Pueblos, la dicha Manuela, en la expresada, y referida forma, delante de el dicho Señor Abad, y de Don Joseph Ares Ledoyra, Juez de Arzua, y su jurisdiccion, y de dos Estevan de Quintela, y Pardo, y otras diversas Personas en el dia veinte y tres de Mayo de mil setecientos y cinquenta y dos; tiempo en que hice segunda vez Mission en la mencionada Villa; estuve tambien presente, y advirtió la referida  Manuela que si fuesse necesario, lo juraria, y que confessaba el deber la vida á la Virgen Santissima de el Carmen. Dicho Señor Abad asseguró, y afirmó con vivas expressiones, que segun avia visto á la enferma, tuvo su salud por milagrosa.