O 11 de maio de 1962 o xornal “El Correo Gallego” publicou na súa páxina séptima, baixo o titular “Arzúa. Actos del día de la parroquia” o seguinte:
ARZUA. (Crónica por VIRITA)
Con más entusiasmo y alegría que nunca se celebraron en esta villa, el pasado domingo “Día del Párroco y de la Parroquia”, diversos actos comenzando éstos con la misa parroquial en la que tuvo lugar una nutrida comunión.
La homilía que predicó el Reverendo párroco don José Simón Caamaño, relacionada con la festividad del día fue un vivo reflejo del hondo interés del pastor que desea que ningún feligrés viva alejado de la Iglesia.
Como de costumbre, al final de la misa y al tiempo de besar la mano al párroco, se procedió a cantar el himno de la Parroquia.
Los actos de la tarde consistieron en el rezo del Santo Rosario con Exposición Mayor y a continuación los miembros de la Acción Católica y catequistas, en uno de los salones parroquiales de los dos que se inauguraban, ofrecieron al público una breve pero interesante función teatral, presentando un variadísimo programa, mereciendo ser destacada la actuación colmada de comicidad, de una orquestina integrada por chavalillos vistiendo trajes apropiados a la que bautizaron con el adecuado nombre de “Os Parroquianos”. Actuó de director el muchachito “Moreno”, el cual cantó primorosamente varias canciones. Causaba gracia y provocaba amplia risa verlos desempeñar cada cual su papel con tanta destreza y gracejo.
El centro docente “La Grande Obra de Atocha” colaboró afanosamente en la brillantez de los actos, preparando a algunos de sus alumnos contribuyendo conjuntamente al éxito obtenido.
La simpática pareja compuesta por María Victoria y Juan del Serrano, ambos principales organizadores a la vez que autores y actores de la parte jocosa, entregándose de lleno a la tarea de hacer los preparativos que requieren trabajo y preocupación nos obsequió al final con un alegre baile rítmico de nuestro folklore.
Asimismo el muchacho “Pablito” intervino interpretando con su armónica sucesivas tocatas.
Todos fueron cariñosamente aplaudidos por los asistentes que llenaban el local.
Al final le fueron entregados al párroco un par de obsequios con destino al templo.







