Cando a Fraga do Rei pasou de Santa María a Arzúa

O 20 de xaneiro de 1868 o “Boletín Oficial Eclesiástico” do Arcebispado de Santiago, no seu número 206 publicou unha reorganización parroquial pola que a Fraga do Rei (ata entón pertencente a parroquia de Santa María) pasaba a formar parte da parroquia de Arzúa. Fanse outros cambios como facer depender Preguntoño, Cortobe e Raído da parroquia de Arzúa en vez de Burres, e pasar San Salvador, Sebio, Rourís, Quintás e Pazos a de Santa María. O boletín en cuestión di:

Arzúa, Santiago y san Pedro de Lema, de 950 almas. Unimos a ella la aldea llamada Fraga del Rey de la de santa María, como también las aldeas de Burres llamadas Preguntoño, Cortove y Raído. De término y de patronato alternativo del Duque de Gor y de la Dignidad Arzobispal. Tendrá coadjutor.

Arzúa, santa María, de 548 almas. Unimos a ella el lugar de san Salvador de la de Santiago, como también las cuatro aldeas de Burres llamadas Sevio, Rourís, Quintas y Pazos: de entrada y de patronato del Duque de Gor.

Cincuenta carlistas de a cabalo irrompen na feira

Segundo podemos ler na páxina 366 do xornal “El nacional: diario de la tarde” do 26 de abril de 1836, o día 8 de ese mes apareceron na feira os carlistas, polo camiño de Burres, e os soldados isabelinos enfrontáronse a eles. Na transcrición corriximos algún erro nos topónimos (Nellid por Mellid, Cotorbe por Cortobe). A nova di así:

El capitán general de Galicia con fecha 16 trascribe los partes que le han dirigido el brigadier don Francisco Ocaña, comandante militar del cantón de Mellid, y del que lo es del de Santiago. En el primero se le noticia que el capitán de cazadores de Castilla don Juan de Santos y Jimenez, hallándose en Arzúa con objeto de proteger la feria, se presentaron el día 8 por el camino de Burres unos 50 facciosos a caballo haciendo fuego, acompañado de la gritería de costumbre. Inmediatamente se dispuso á atacarlos, mandando al subteniente don Juan García Salas con una cuarta de compañía por la izquierda, al sargento segundo José López por el centro con una guerrilla, dirigiéndose el en persona con el resto de su compañía y comandante de Nacionales movilizados por la derecha con el fin de cortarlos. A distancia de un cuarto de hora la infantería rebelde, que se hallaba tras unos parapetos, rompió un vivo fuego, el que fue despreciado por nuestros valientes, que á pesar de ser un número muy inferior lograron desalojarlos y perseguirlos en su retirada hasta el lugar de Cortobe. El resultado de esta acción ha sido causarles 8 muertos que se vieron en el campo, sin otros, y los heridos que pudieron ocultar y llevarse, habiendo tenido por nuestra parte 2 heridos de gravedad y uno levemente. Se han distinguido particularmente el subteniente del regimiento de Castilla don Juan García Salas, el de igual clase de Nacionales don José María Salgado, los sargentos segundos José López y Francisco Piñeiro, los cazadores Manuel Santiago, Francisco Barreiro y Manuel Año, heridos, y F. Souto y los Nacionales Juan Soto y Francisco Gonzalez.

Caballería calista, 1837. Augusto Ferrer Dalmau