Cando a Fraga do Rei pasou de Santa María a Arzúa

O 20 de xaneiro de 1868 o “Boletín Oficial Eclesiástico” do Arcebispado de Santiago, no seu número 206 publicou unha reorganización parroquial pola que a Fraga do Rei (ata entón pertencente a parroquia de Santa María) pasaba a formar parte da parroquia de Arzúa. Fanse outros cambios como facer depender Preguntoño, Cortobe e Raído da parroquia de Arzúa en vez de Burres, e pasar San Salvador, Sebio, Rourís, Quintás e Pazos a de Santa María. O boletín en cuestión di:

Arzúa, Santiago y san Pedro de Lema, de 950 almas. Unimos a ella la aldea llamada Fraga del Rey de la de santa María, como también las aldeas de Burres llamadas Preguntoño, Cortove y Raído. De término y de patronato alternativo del Duque de Gor y de la Dignidad Arzobispal. Tendrá coadjutor.

Arzúa, santa María, de 548 almas. Unimos a ella el lugar de san Salvador de la de Santiago, como también las cuatro aldeas de Burres llamadas Sevio, Rourís, Quintas y Pazos: de entrada y de patronato del Duque de Gor.

Logros acadados polo primeiro goberno municipal republicano en 1931

A vitoria das listas republicanas nas eleccións municipais de todo o estado español o 12 de abril de 1931 provocou un cambio de réxime político e a proclamación da Segunda República. En Arzúa tamén gañaron os republicanos, e no xornal “La Voz de Galicia” de 2 de xuño de ese ano, resúmese como quedou conformado o novo concello:

Arzúa: catorce de la F.R.G, y tres socialistas

“F.R.G.”, que obtivo 14 dos 17 concelleiros son as siglas da Federación Republicana Gallega, que integraba á Organización Republicana Gallega Autónoma (O.R.G.A. de Santiago Casares Quiroga e Antón Vilar Ponte) co Partido Radical e o Partido Republicano Radical Socialista.

Pois ben, oito meses despois deste cambio histórico, o correspondente do xornal “La Voz de Galicia” fixo este balance na páxina oito, o día 31 de decembro de 1931:

La honrada labor administrativa que viene desarrollando la primera Corporación municipal republicana que, con el beneplácito popular, nos rige desde hace apenas ocho meses, es digna de todo encomio y alabanza; y nos place hacerlo público para satisfacción y estímulo de los concejales interesados, así como para que ello sirva de ejemplo a los que, en su día, hayan de sustituir a los actuales ediles en los sitiales de la Consistorial.
Durante un tan corto período de tiempo, y con un exiguo presupuesto cuyo déficit inicial ascendía, según parece, a 4.000 pesetas, se efectuaron en esta villa y su término, además de otras de menor cuantía, las siguientes obras de relativa importancia:
Primero.-Pavimentado con hormigón de veinte centímetros de espesor, de la calle del Carmen en una superficie total de 420 metros.
Segundo.-Construcción de aceras de hormigón en los frentes de la Casa Consistorial con una extensión de 196 metros superficiales.
Tercero.-Pavimentado con “chapacuña” de la travesía que pasa por frente a la iglesia parroquial.
Cuarto.-Construcción de un puente de relativa importancia en la parroquia de Rendal y sitio denominado Rendal de Abajo.
Quinto.-Reparación y saneamiento de la fuente pública enclavada en el lugar denominado Fraga del Rey.
Sexto.-Reparación del edificio municipal destinado a escuela de niños núm. 2 de esta villa.
Séptimo.-Reparación del edificio también municipal destinado a casa-escuela en la parroquia de Burres.
Octavo.-Arreglo del pavimento de la Plaza de la República y construcción de una verja en la misma con amplia escalinata de acceso.
Noveno.-Reparación del camino (ahora carretera), que pasa por el sitio conocido por “cima del lugar”.
Y lo verdaderamente sorprendente es que, en toas las relacionadas obras, ejecutadas por administración, solamente se han invertido poco más de 8.000 pesetas, según resulta de los contratos que hace públicos la Corporación y se facilitan a quien desee verlos, en las oficinas municipales.
Quizás en épocas no muy remotas, una sola de las mencionadas obras hubiera costado al Ayuntamiento una cantidad mayor que la total invertida ahora con régimen republicano, en las obras mencionadas.
Merece, por lo tanto, toda clase de elogios el alcalde y los concejales que así saben hacer honor al compromiso contraído con el pueblo que los eligió para administrar los intereses comunales. Y nosotros, que criticaremos los actos de la Corporación municipal cuando merezcan ser criticados, no regateamos en esta ocasión nuestro aplauso sincero a la primera Corporación republicana de Arzúa, por su actuación acertada y por su honrada labor, aun cuando entendamos que, procediendo de otra forma, no podrían ser considerados como republicanos los señores que la constituyen.
Pero ahora el pueblo se pregunta: Si el presupuesto municipal del año actual es exactamente igual al de los años 1928, 1929 y 1930 ¿en qué invertían los dineros comunales las anteriores Corporaciones monárquicas? ¿Donde están las obras que debieron ejecutarse durante el tan prolongado como vergonzoso período dictatorial?
Nadie recuerda en Arzúa que la Corporación municipal se preocupara en estos tradicionales días de Pascua de los desheredados de la fortuna. Tuvo que ser el actual Ayuntamiento republicano quien iniciase la buena y cristiana costumbre de repartir socorros a los pobres de la villa para que pudiesen atender a sus más perentorias necesidades en los días clásicos de bullicio y algazara. Ello honra a estos viejos republicanos y hace resaltar aún más el abandono y desidia de los que mangonearon la cosa pública hasta que el cambio de régimen les obligó a reintegrarse a sus casas, de donde no debieran haber salido nunca.-Corresponsal

Cincuenta carlistas de a cabalo irrompen na feira

Segundo podemos ler na páxina 366 do xornal “El nacional: diario de la tarde” do 26 de abril de 1836, o día 8 de ese mes apareceron na feira os carlistas, polo camiño de Burres, e os soldados isabelinos enfrontáronse a eles. Na transcrición corriximos algún erro nos topónimos (Nellid por Mellid, Cotorbe por Cortobe). A nova di así:

El capitán general de Galicia con fecha 16 trascribe los partes que le han dirigido el brigadier don Francisco Ocaña, comandante militar del cantón de Mellid, y del que lo es del de Santiago. En el primero se le noticia que el capitán de cazadores de Castilla don Juan de Santos y Jimenez, hallándose en Arzúa con objeto de proteger la feria, se presentaron el día 8 por el camino de Burres unos 50 facciosos a caballo haciendo fuego, acompañado de la gritería de costumbre. Inmediatamente se dispuso á atacarlos, mandando al subteniente don Juan García Salas con una cuarta de compañía por la izquierda, al sargento segundo José López por el centro con una guerrilla, dirigiéndose el en persona con el resto de su compañía y comandante de Nacionales movilizados por la derecha con el fin de cortarlos. A distancia de un cuarto de hora la infantería rebelde, que se hallaba tras unos parapetos, rompió un vivo fuego, el que fue despreciado por nuestros valientes, que á pesar de ser un número muy inferior lograron desalojarlos y perseguirlos en su retirada hasta el lugar de Cortobe. El resultado de esta acción ha sido causarles 8 muertos que se vieron en el campo, sin otros, y los heridos que pudieron ocultar y llevarse, habiendo tenido por nuestra parte 2 heridos de gravedad y uno levemente. Se han distinguido particularmente el subteniente del regimiento de Castilla don Juan García Salas, el de igual clase de Nacionales don José María Salgado, los sargentos segundos José López y Francisco Piñeiro, los cazadores Manuel Santiago, Francisco Barreiro y Manuel Año, heridos, y F. Souto y los Nacionales Juan Soto y Francisco Gonzalez.

Caballería calista, 1837. Augusto Ferrer Dalmau

Un abuso de poder do cura de Burres

A continuación reproducimos unha nova publicada no xornal “La Voz de Galicia” o 12 de febreiro de 1884 e que conta como, por mor dun pleito que o sacerdote mantiña cun veciño, trata de impedir a voda da súa filla:

Dícennos de la villa de Arzúa que el párroco de San Vicente de Burres viene resistiéndose á publicar las proclamas de dos jóvenes que quieren contraer matrimonio, á pretexto de que el padre de la contrayente sostiene hace tiempo un pleito contra el representante de la mitra de Santiago, acerca del mejor derecho al disfrute de la capellanía de San Pelayo y San Antonio de Preguntoño.

La conducta de ese señor párroco no nos parece todo lo correcta en este particular, porque de seguro dará motivo á que muchos jóvenes, vista la resistencia del ministro de la iglesia, á legitimar su unión, pasen á vivir de un modo que dicho señor sacerdote seria el primero en reprobar.

Si la influencia de El libredon, ó la de sus inspiradores, es tan grande como nosotros creemos, bueno sería que se recomendase al aludido parroco, que cediese en su tenacidad

Unha lea entre mozos en Burres remata cun ferido

O venres 4 de xullo de 1902, na sección “De sol á sol” o xornal “La Voz de Galicia” publicou o que segue:

En una reyerta sostenida días atrás en la parroquia de Burres (Arzúa) entre varios mozos de aquel término resultó con tres heridas en la cabeza producidas con un palo, Jesús Furelos Barral.

Como presunto autor del hecho fué detenido Manuel Basadre Vilela, vecino de Arzúa.

Os ríos do partido xudicial de Arzúa

O 31 de outubro de 1931, nunha serie do xornal “La Voz de Galicia” titulada “Jurisdicciones de Galicia” Heliodoro Gallego Armesto escribeu un artigo titulado “Jurisdicciones de Galicia. Arzúa. II. Ríos”, continuación de “Aspectos Generales” e que no mesmo xornal en días posteriores o mesmo autor completou con “Notas historicas”, “Vías de comunicación”, “Carreteras” e “Literatura popular”. O artigo, que está na páxina 8 do xornal dí:

El principal de todos los ríos que riegan el partido judicial de Arzúa es el Ulla que, como ya dijimos, sin internarse en aquella comarca, forma su límite Sur. Procedente del anfiteatro montañoso de la Ulloa (Lugo), donde tiene su origen, desciende de levante a poniente, formando valles cuyos paisajes son celebrados justamente como de los más sugestivos de Galicia.

Toca este río las tierras de Arzúa en el punto de su confluencia con el Tambre, pasando después sucesivamente bajo los puentes Ramil y Basadre; recoge luego las aguas que le aportan el Seco y el Furelos, y doblando al Sur encuentra los puentes Arcediago y Mouranos, para volver de nuevo al N. recogiendo el Besoña y por la margen de Pontevedra el Arnego. Un poco más adelante afluye a él el Iscó, encuentra luego el puente San Justo, describe a continuación una amplia curva al S., para volver seguidamente al O., apórtanle sus aguas el Merés y el Laña; en otra violenta curva al S. para volver al N. pasa bajo el puente Basebe y, ya otra vez dirección al O., vajo el de Benisquide, y poco después abandona las tierras de Arzúa para seguir a Puente Cesures, y desde aqui se hace navegable hasta la Ría de Arosa, donde se pierde en el mar.

Sigue en importancia al Ulla el Tambre, (el fluvius de los romanos) que tiene sus fuentes en la alta meseta de Las Pías y en las vertientes septentrionales de las bravas cumbres del Monte de Bocelo, desde las que corriendo en dirección O. recoge las aguas que desborda la laguna de Sobrado de los Monjes; pasa después bajo los puentes de Vilariño, San Pedro, Présaras y Castro, para inclinarse seguidamente al SO. formando la linea divisoria entre las tierras de Arzúa y Órdenes, pasando en este trayecto bajo los puentes de Boado, Carreira, Carneiro y Canizas, y abandonando las tierras que intentamos describir, sigue hasta la Ría de Noya, donde, después de un recorrido de 111 kilómetros, rinde sus aguas al mar, que lo recibe ofrendandole cual triunfal arco de entrada el magnifico e histórico puente de Don Alonso.

Muy cerca de las fuentes del Tambre, en las vertientes septentrionales de la meseta de las Pías, tiene su origen el río Mandeo, que al pasar por el pequeño lugar que le da nombre, toma decididamente la dirección N. a través de tierras frías y despobladas y ya fuera del partido de Arzúa, se inclina al O. para terminar a los 53 kilómetros de su nacimiento en la Ría de Betanzos.

De menos importancia que los anteriores y con todo su curso comprendido dentro del partido judicial de Arzúa, citáremos solamente: entre los afluentes del Tambre, el Cabalar y el Mera y de los que dan sus aguas al Ulla, el Seco, el Furelos, El Isoó y el Lañas.

El río Cabalar baja de la Illana, por Fisteus, recoge su afluente el de La Lage, procedente de Curtis, corriendo ambos de N. a S. el Mera procede de las vertientes del alto de la Mota de San Bartolomé, marcha de E. a O., y después de recoger las aguas de sus afluentes el Calvos y el Cines, pasa bajo los puentes de Punin el viejo y el de la carretera (inmediatos uno a otro), en un lugar de la parroquia de Gonzar, asiento de una antigua mansión romana, como lo demuestran los vestigios en él encontrados y entre los que figura un “modio” usado por los súbditos de Roma para medir áridos.

El Furelos nace en las faldas de los montes de Bocelo y Corno do Boy, y seguidamente, mientras baña varias parroquias, determina el valle de Paradela de mimosos y arbolados parajes y prolongado de N. a SO. en la misma dirección del río; sigue después al E. de la villa de Mellid, a través del abierto y áspero paisaje de la gándara de su nombre donde cruza el puente romano de Furelos y mas abajo el de Dis.

Sirve seguidamente su curso un corto y accidentado recorrido de linea divisoria entre los municipios de Mellid y Santiso, y en el punto llamado Rechinol pasa entre grandes alturas dominadas por enormes masas de rocas calizas, por entre las cuales, al abrirse paso las aguas, forman numerosas y pequeñas cascadas.

El más alto de estos macizos, el de la izquierda, visto desde abajo parece una singular y vetusta fortaleza arruinada. Desde tiempo inmemorial conocen sus dos rocas principales con el apelativo de “Chimenea dos Mouros” y “Os Castelos”, los habitantes del pais. La primera aparece horadada en toda su altura a guisa de chimenea, y como tal la utilizan para hacer fuego y calentar sus ateridos miembros en los crudos días del invierno los pastores, únicos habitantes de tan agrestes lugares. La otra roca se eleva verticalmente desde la orilla del río hasta la cima de la montaña, aislada por el frente y ambos lados de su parte superior.

La industria utilizó este sitio para convertir la industria hidráulica del río en eléctrica emplazando en él una presa, y al desescombrar entre los peñascos para hecharlos a rodar hasta el río, fueron descubiertos en planos de diferente altura, restos de casas; muros de tosca pizarra simplemente superpuesta sin mezcla de barro ni de cemento que los uniera. De maderas solamente apareció un trozo de viga carbonizada, lo que induce a creer que fue el fuego la causa destructora de tan remotas habitaciones; tampoco apareció del ajuar que guardaban más que restos de cerámica primitiva y un trozo de un collar de esteatita, reducido a tres cuentas y un medallón simulando toscamente un rostro humano.

Todos estos restos, con las rocas que los sostenían, descendieron al fondo del río unos, y a formar parte de la presa, otros.

Pasado este punto las aguas del rio Furelos recobran la plácida tranquilidad con que deslizaban su curso, y después de pasar bajo el puente de Chorén, van a confundirse con las del Ulla.

El rio Isoó, cuyas fuentes, inmediatas a las del Tambre, se encuentran en el de tantas veces citado monte de Bocelo, marcha sombreado por espesos bosques en dirección SO., recogiendo durante su corto, pero accidentado curso, varias arroyadas en los términos de Rodieiro y Corneda: pasa sucesivamente bajo los puentes de Ribadiso y Las Tablas, captando entre ambos al Regada, y más abajo, en Fuente Santa, las del Carracedo y el Vilar, que bajan de las altas tierras de Pantiñobre, Burres y Arzúa, y bordeando por último las faldas de Monte furado, se pierde en el Ulla.

De escasa importancia geográfica, la tiene grande para la historia de Galicia. Destinado siempre a delimitar jurisdicciones rivales separó los condados de Aveancos y Cornado; más tarde las tierras que de un lado pertenecían a os prelados compostelanos y del otro a poderosos e intrigantes señores, y hoy sigue marcando la linea divisoria entre las diócesis de Lugo y Santiago.

Tal circunstancia convirtió sus márgenes en obligado escenario de las luchas de unos y otros, y así, durante las Edad Media, las aguas del Isoó se vieron enrojecidas muchas veces con la sangre de los combatientes. como recuerdo de tantas intrigas, grandezas y miserias, quedan aún en la cuenca de este río los restos de las fortalezas levantadas en defensa de tan encontrados intereses.

No 1806 buscaban en Madrid a unhos herdeiros de Burres

No número 1788 do Diario de Madrid publicado o 1 de xuño de 1806 publicouse a seguinte nota na páxina 663:

Se desea saber quienes sean los herederos de Manuela Melendez, muger que ha sido de primeras nupcias de Cristoval Ramos, y de segundas de Marcos Pequeño, á fin de instruirles de cierta herencia que les ha correspondido por el primero en la Feligresía de San Vicente de Burres, jurisdicción de Arzúa , Arzobispado de Santiago, Reyno de Galicia, de donde era natural el Cristoval, quien se sabe que en el año de 1771 vivia, según cierto contrato que en esta Corte ha otorgado.

Los interesados que se contemplen con derecho á esta herencia podrán tratar de este particular con D. Josef Várela, que vive en esta Corte en la calle de Preciados, esquina, la de Capellanes, quarto principal.