O que dí a Gran Enciclopedia Galega do Concello de Arzúa

O tomo dous da Gran Enciclopedia Galega, editada por Silverio Cañada no ano 1974 e con ISBN 84-7286-037-x contén nas páxinas 237 e 238, baixo a voz “Arzúa” un artigo de Antonio Taboada Roca adicado ao Concello de Arzúa e que hoxe reproducimos. Incluímos ademáis unha fotografía da época da praza da vila que ilustra o artigo.

ARZÚA. Municipio de la provincia de La Coruña y diócesis de Santiago. Limita al N. con los municipios de Boimorto y Frades, al S. con el río Ulla, que los separa de la provincia de Pontevedra, al E. con el Ulla y los municipios de Melide y Santiso, y al O. con los Touro y O Pino. Tiene una extensión de 154,6 km.² y una población de 9.064 habitantes, agrupados en las parroquias de Santa María de Arzúa, Santiago de Arzúa, Boente, Brandeso, Branzá, Burres, Calvos de Sobrecamiño, Campo, Castañeda, Dodro, Dombodán, Figueiroa, Lema, Maroxo, A Mella, Oís, Pantiñobre, Rendal, Tronceda, Viladavil, Vilantime y Viñós. El terreno es accidentado y de naturaleza arcillosa, con elevaciones que no sobrepasan los 500 m., siendo las principales el monte Viso, Martelo, Maroxo, Castro-Cornedo, Cornado. El Iso, que nace en las faldas occidentales del Bocelo y riega el valle de Arzúa, el Ulla, Carracedo, Mera y Tambre son los ríos principales. El clima es atlántico y los vientos más frecuentes son los del N. y los del S., estos últimos portadores de lluvias, abundantes de enero a abril. Las temperaturas se mantienen dentro d euna amplitud media relativamente moderada. La principal vía de comunicación es la carretera Santiago-Lugo y la de Arzúa a Lalín, además de varias carreteras locales. La estación de ferrocarril más próxima es la de Curtis, a 24 km.
La economía se basa en la agricultura y en la ganadería. Las tierras cultivadas están muy repartidas y producen principalmente maíz, patatas, frutales, hortalizas, forrajes, trigo y centeno. cuenta con buenas praderías, muchas de ellas con regadío y de notable rendimiento. El ganado vacuno, de cerda y lanar, además de las explotaciones avícolas, constituyen la principal fuente de riqueza. La explotación forestal desempeña también un papel importante, sobre todo el pino, eucalipto, castaño, roble, abedul y fresno, que abundan en las tierras no cultivadas de propiedad privada, con la particularidad de que, además, estas tierras producen pastos permanentes, excepto en los pinares. La fauna es la característica de estas zonas y climas: lobos, zorros, jabalies, liebres, conejos, perdices, etc. La industria tiene poca importancia, sin embargo hay que señalar la existencia de dos pequeñas fábricas de tapizados, varios aserraderos y unos veinte talleres de carpintería mecánica. La actividad comercial del municipio se centra en las dos ferias mensuales que se celebran en Arzúa los días 8 y 22 de cada mes y son unas de las más importantes de Galicia por la gran afluencia de ganado y de productos agrícolas. Algunos autores -dice A. Taboada Roca- creen que la Araduca citada por Tolomeo en su Geografía Universal es la actual villa de Arzúa, que en la Edad Media se reducía a unas cuantas casa a orillas del Camino de Santiago y próximas a su iglesia parroquial. su antigua jurisdicción comprendía diez feligresías, cuyo señorío ejercían los arzobispos de Compostela, los cuales le concedieron los siguientes fueros:
“Esto he o que o Arcebispo ha na vila d’Arçua: O temporal e o espiritual. E o Concello deulle dar dous cobres e facer a o Arcebispo ou seu Vicario dos dous cobre dúas xusticias e deue fazer o xuez e o notario na dita vila. Item cando o Arcebispo veña de Castela ou de roma ou d’en cas do Rey, hanlle de dar os moradores da dita vila un odre de viño e sesenta panes de senllos diñeiros. Item a medad dos portajes e a medad das voces e dos amezios e a outra amedade he do Concello. Item o padrón da iglesia de Santiago d’Arçua.” Labrada, en la descripción económica de Galicia (1804), dice que la jurisdicción de Arzúa tenía en esa fecha 612 vecinos y que sólo había una fábrica de tejas en Sendelle. En Arzúa -sigue diciendo- se celebra feria el día 8 de cada mes y concurre a ella mucho ganado vacuno, caballar, lechones, gallinas, huevos, trigo y centeno. Episodios notables de las luchas civiles que tuvieron por marco esta zona fueron, según Taboada Roca, el sermón pronunciado en Arzúa por Santiago Pastoriza, el 30 de mayo de 1831, con motivo de la bendición de la bandera de los voluntarios realistas, en el que relató los actos de heroísmo de sus paisanos. En un choque de aquéllos com los constitucionales, éstos derribaron la torre antigua de la iglesia parroquial. Tres años después, la villa y comarca de Arzúa fueron testigos de las luchas carlistas y liberales.
Prueba evidente de la importancia histórica de este municipio, atravesado por el camino de Santiago, es la abundancia de casas señoriales esparcias por todo el término. Si bien unas han desaparecido y otras están en ruínas, aún son varias las que se mantienen en pie. Así, por ejemplo, la de Brandeso, de los Montero Figueroa, de la misma familia de la que provienen Rosalía Castro y Emilia Pardo Bazán; la de Orxal, la de Vilantime, la de Bascuas, la de Barrio y la de Sedor, de los Pita da Veiga, descendientes del soldado gallego que hizo prisionero a Francisco I, rey de Francia en la batalla de Pavía. Los principales monumentos son la capilla de la Madalena, antigua hospedería de peregrinos, y la torre de la iglesia parroquial, que data de 1829. Los edificios del ayuntamiento, del juzgado y de la carcel fueron construídos el siglo pasado, gracias a la iniciativa de Barreiro, diputado en Cortes por este distrito.
Todavía se conserva la creencia popular del poder curativo -sólo para el dolor de muelas- de las campanas de Rendal. Los que sufrían este mal tocaban, para curarlo, las campanas cogiendo la cadena del badajo con la boca el Sábado de Gloria. Muy popular es también el dicho, onomatopéyico en parte, atribuído a estas campanas.
As campanas de Rendal
din: quen ten val.

Entre los numerosos hijos ilustres de este municipio es necesario mencionar a Pita da Veiga, Basilio Carril, Xan de Arzúa, los hermanos Souto Vila, Xesús Bendaña, etc.

O Fiandeiro: crime en Rendal e morte en Vilantime

Ainda que moitos periódicos da época recolleron os feitos dos que nos imos a ocupar, seleccionamos tres novas do xornal “La Voz de Galicia” publicadas entre o 20 de setembro e o 31 de outubro de 1895.

A primeira nova é do 20 de setembro e leva por título “Lucha en una romería” e como subtítulo “Un muerto y cuatro heridos graves”. Di así:

En la romería celebrada días pasados en la parroquia de Rendal (Arzúa) se libró una verdadera batalla campal entre gran número de mozos, que tuvo consecuencias funestas.

Los individuos de la Guardia civil del puesto de aquella villa que allí se hallaban para proteger el orden oyeron á las ocho de la noche voces de ¡socorro! que partían de un lugar á un kilómetro de distancia de dicha parroquia.

Inmediatamente se dirigió al sitio de donde partían las voces el cabo comandante D. Francisco Ramallo, acompañado de dos guardias, encontrando tendidos en tierra y gravemente heridos á cuatro hombres llamados Victorio Souto, Manuel Bravo, José Valiño y Antonio Seoane; todos mayores de edad y vecinos los tres primeros de la parroquia de Mella y el último de la de Rendal.

Conducidos al lugar de Pazo, en donde se celebraba a romería, prodigáronseles los auxilios posibles, dando cuenta inmediatamente lo ocurrido al señor juez de instrucción de Arzúa y reclamando asistencia facultativa a los heridos.

Transcurrida media hora y en ocasión en que se acababa de detener al joven Joaquín Adán, vecino de la parroquia de Castañeda, de veintiún años de edad, al que fué ocupada una pistola de dos cañones con la que acababa de hacer varios disparos, y hallándose formando el atestado, se reclamó al citado cabo auxilio para otro joven que se encontraba herido y con pocas esperanzas de vida cerca del sitio en que habían sido encontrados los otros cuatro.

Cuando la Guardia civil llegó al lugar que se le indicaba, el joven era cadáver.

Varios vecinos manifestaron que el muerto era Angel Fuentes Mariño, vecino de la parroquia de Rendal, lugar de Castromil. Representaba tener unos diecinueve años de edad y fue muerto cuando regresaba á su casa.

Practicadas por la Guardia civil activas diligencias para lograr el descubrimiento de los autores de estos hechos que, según se decía, eran tres, aunque no se les había podido conocer por la obscuridad de la noche, se consiguió en la madrugada del lunes 16 la detención de José Codesido, soltero, labrador, vecino de la parroquia de Castañeda, de 22 años de edad, el cual fué puesto á disposición del juez, lo mismo que Joaquín Adán, con el arma que le fue recogida por resultar complicados los dos en los hechos referidos.

La muerte del fuentes y las heridas del Souto, Bravo, Valiño y Seoane fueron producidas al parecer, con palos.

A pesar de la excitación que tan bárbaros sucesos produjeron y del estado de embriaguez en que se encontraban la mayor parte de los concurrentes a dicha romería, la fuerza de la benemérita consiguió hacerse obedecer.

Por este Gobierno civil se dió cuenta telegráficamente de tan lamentables hechos al ministro de la Gobernación.

O día 26 do mesmo mes, o mesmo xornal ampliaba a nova con estas verbas:

Acerca del crimen cometido días pasados en la parroquia de Rendal, Arzúa, de que ya dimos cuenta, y del cual fue autor un mocetón de 24 años que goza fama de pendenciero y estuvo procesado diferentes veces por lesiones, escriben los siguiente:

“Las desgracias que causó en la noche del domingo no reconocieron por móvil, segun la voz pública, ningún deseo de venganza, ni fueron resultado de provocación alguna, sino que obedecieron tan solo á la índole depravada y horrible placer en el crimen del matón de Rendal. Asociado á otros dos de su calaña para que le guardasen las espaldas, se apostó en un punto de salida de la romería por donde tenían que desembocar gran parte de los concurrentes, proponiéndose apalear á todos cuantos por allí pasasen, quienes quiera que fuesen. El primero que se dice tuvo la desgracia de pasar fue Angel Fuentes, joven humilde y apacible, de unos 18 años, y cuando regresaba á su casa con otros dos hombres y un hermano que llevaba de la mano, el hombre-fiera le dió tan fuerte golpe en la cabeza con un palo que le hizo ir á caer muerto á muy poca distancia de aquel sitio.

Pasa luego un anciano y de un golpe de palo le arranca los dientes y destroza la mandíbula inferior. Apalea sucesivamente a otros ancianos que pasan, y hasta se dice que hay mujeres apaleadas también, las cuales no dieron parte por temor.”

Este salvaje, que después de perpetrados tales hechos se dió a la fuga, aun no ha podido ser capturado, pero la fuerza de la Guardia civil del puesto de aquella villa practica activas gestiones para lograrlo.

O día 31 de outubro de 1895, un mes e medio despois dos feitos que provocaron unha morte e catro feridos, o mesmo xornal publicaba:

EN ARZÚA

Muerto por la Guardia civil

Practicaba desde hace días gestiones la fuerza de la Guardia civil del puesto de Arzúa, á fin de lograr la captura de un sujeto llamado Manuel Orois alias Fiandeiro.

Hallábase éste reclamado por el juez de instrucción de aquella villa á consecuencia de los sucesos ocurridos no ha mucho en la parroquia de Rendal, de que ya hemos dado cuenta.

Conocedor el Orois de la activa persecución de que era objeto, ponía todo su empeño en ocultarse.

Sin embargo el cabo de dicha fuerza llegó a tener noticia el día 28 de que el tal sujeto se hallaba escondido en su propio domicilio, en la parroquia de Villantime.

Allá se dirigió con la fuerza de su mando y cercó la casa para registrarla.

Estaba cerrada la puerta de entrada; llamó y no obtuvo respuesta.

Transcurrieron algunos momentos y de repente, cuando los guardias menos lo esperaban, vieron salir al Fiandeiro.

En rápida carrera cruzó por entre ellos y se lanzó campo traviesa.

Llevaba en la mano una navaja de grandes dimensiones, que blandió al salir para abrirse paso.

En la faja se le veía asomar una navaja de grandes dimensiones, que blandió al salir para abrirse paso.

Pasados algunos instantes, cuando los guardias civiles se repusieron de la sorpresa que la inesperada salida les produjo corrieron tras el fugitivo.

-¡Alto á la Guardia civil!-le gritó el cabo.

El Orois no hizo caso y siguió huyendo.

Repitió el cabo la intimación otras dos veces, y como fuera también desobedecida mandó hacer fuego.

Una bala fue á herir al Fiandeiro, que girando sobre sus talones cayó pesadamente en tierra.

Cuando se aproximaron á el los guardias ya estaba muerto.

Denunciado lo ocurrido al juez de instrucción del partido se presentó en el lugar del suceso y procedió al levantamiento del cadáver.

Se le ocuparon además de la navaja, que aun conservaba abierta, en la mano derecha, una pistola de dos cañones, cargada.

El finado sujeto ya había sido condenado hace tiempo por la Audiencia de La Coruña a tres años y un día de prisión correccional por lesiones inferidas á un pedáneo.

Desde entonces viniera ejecutando actos punibles, burlando la vigilancia de las autoridades.